© toni cortadella



Accesit: XVII Premi Vila de Martorell,

Diada de les Lletres, 1992





A Pilar Bonastre Sató,
ausente desde octubre


0

Prólogo y/o índice


1 Al aire
2 En la penumbra
3 De la memoria
4 Deseo
5 Devorando caminos
6 Abrir
7 La llave de un paisaje
8 Oscuro y discreto
9 Diluyendo
10 La mirada
11 En espejos
12 Del pretérito
13 Iluso
14 Transito
15 En la escalera
16 Atenta
17 Sonrie la muerte
18 Dulce sombra
19 Del ayer dormido
20 Créeme
21 Manteniendo
22 Perfecta figura
23 El cielo.

1

Al aire


Octubre ocre:
amamanto tu vista,
quiéreme
con tu viento espeso,
tu sonrisa azul.

2

en la penumbra


Dibujo líneas
de carne
con el cuchillo
en la boca,
veinte cartas
anuncian
tres ojos
y un martillo.
Retengo
la breve luz
de un destello anclado
en suspiros del pasado.
Sostengo
el párpado,
la saliva,
la sangre,
el olor del eno.
Envuelvo
mi cuello
con la serpiente
que devora y observa.

3

de la memoria


Siendo liquen
burbujeo entre lagunas.
Deseo
montes de perfil ácido,
cosechados por tersos pinceles
en la mente de Cézanne.
Releo
veintitrés canciones olvidadas
en el paisaje de la memoria,
obtusas.
Trozeo
la luz de la vela
que enciende mil corazones
y una palabra.
Persisto
en la sonrisa del payaso,
seductor de sombras
esculpidas en tierra tostada.
Serpenteo
Por un camino interior,
viejo rumbo
entre colores recobrados.
Con veintitrés imágenes doradas
Pervierto
la memoria en el paisaje,
raso
lazo
largo
del adiós.

4

deseo


Rostro
en el poema,
mano
en el cristal,
compás
en la silla,
escuadra
en el cielo,
mirada
en la tela,
rostro
en la tierra,
en la tierra
deseo.

5

devorando caminos


En breve
obtengo la luz,
mancha amarilla que dormita
con perenne razón
en la muerte requerida,
profundo hueco
de la piel marchita;
Se antoja lánguido el encuentro
con la paz,
con el viento,
la paloma se mueve
en las cuevas interminables
de mi cerebro.
Jadeo,
y las nubes del corazón
se pierden
rotas
devorando caminos.

6

abrir


Precipicio
del sueño constante
como llave arañada
en la noche del olvido,
el pergamino
esconde plegarias.
¿Cierro la puerta?

7

la llave de un paisaje


La sombra
y el agua,
trazos de magenta en el papel
olvidados.
Consígueme el ayer poseído,
estigmatizado
y terco.
Desprendo atardeceres infectos,
principio de lejanos horizontes
para presagiar siluetas,
bocetos,
debilidades
de la juerte lenta,
sentida,
oscura
y discreta.

8

oscuro y discreto


Roie el raíl,
tiñe la tela de cadmio,
cubre la piel,
el abrazo
y la noche.
Lee muerte
en la señal fiel,
suprime
la visión tenue.
Fusil
en rasas nucas,
sonríe
e intuye
imágenes robadas
en hileras de niños
con bata azul.
El árbol
soporta el rojo virgen
ylas manchas negras
diluyen,
vomitando sangre.

9

diluyendo


Salitre
en el molusco,
tiniebla
que desgastas,
añorando la figura gris
del desván cercano.
Acurrúcame,
miedo.

10

la mirada


A
ante
bajo
brazo
la muerte
mantiene.
Y en los ojos
la señal de lágrimas.
La brisa permanece.

11

en espejos


Cuatro veces al día,
veinte veces a la semana,
el paseo hiriente,
el paisaje arqueado
con taza blanca
en vientre,
tu mano
reservaba
el aire
de mil presagios.
Y el pincel.

12

del pretérito


Traspasó
la mente,
la cortina,
el hielo,
el miedo,
el labio ausente.
El aire,
el polen abierto,
el espejo,
la esponja,
el estómago
de la muerte,
el alfiler hundido
traspasa
la mente.

13

iluso


Fuente,
agua,
fuerza,
pálida luz,
olvidada estancia,
reencuentro el cuchillo,
cabeza,
muslo,
línea ocre,
los ojos clavados,
ojos rojos,
ojos abiertos,
ojos rotos,
ojos que erizan,
la fuente,
el agua,
el oscuro manto
de la loca suerte,
la muerte.

14

transito


He soñado
sentado en una silla blanca,
orinando al cristal,
leyendo una página conocida,
obteniendo veintitrés palabras,
escuchando el réquiem en re menor,
describiendo cipreses abandonados,
castigando con dos látigos
cada uno de los fragmentos
de mi memoria,
del jardín botánico,
del grito interior,
del muelle ferroviario;
Aceras mojadas,
Húmedas ventanas,
portales oxidados,
flores olvidadas,
caminos repuestos,
caricias cercadas,
consejos resumidos,
mensajes de fe dolientes
en el hule verde pálido,
con el olor a cabello recién peinado,
con las voces del mañana esquivo;
En veintitrés senderos
he encontrado almas
y cerrado la razón
el presagio viviente,
al futuro lastimado,
ausente.

15

en la escalera


Conozco fronteras
para silenciar verdades.
Confutatis.
Soporto varias veces al visitante
reconociendo verdades
para silenciar fronteras.
Alcanzo tus manos,
te acompaño.
Lacrimosa.
En la escalera fria
subimos pensamientos eternos,
paso a paso,
sin buscar desvanes;
Y la serpiente entre los pies
nos agradece,
nos aleja,
nos maldice,
nos oculta,
nos maneja,
nos asesina
calculadamente,
alcanzando el final de la escalera fria,
dudando,
derivando supuestos refranes
sugiriendo la vieja figura,
aumenta el peso
sin saliva en la boca.

16

atenta


Hacer
si la aguja profundiza
la herida constante.
Huir
con sangre
en la hora doliente.
Tragar
sucia
la muerte.
Penetrar
en la cueva infinita,
carne valiente.
Volver
silente
traduciendo horas,
cobarde
no vende,
¿muerde?

17

sonrie la muerte


En soledad,
la ventana cerrada,
ultimando recuerdos,
íntimos,
inéditos remiendos.
Traspiés del tiempo coronado,
en luz cuadrada,
la línea discreta en los ojos,
paseando miradas,
sonrisas en labios fingidos,
transparentes,
alejados,
sumisos,
etéreos,
amando al miedo,
al viento,
al sol,
al resplandor
que sustituye al jilguero
que durmió para siempre
en otra jaula falseada.

18

dulce sombra


Envaina espadas
en la noche oculta,
la sombra del nogal
despista senderos,
reservando palabras.
Arcaico lamento
perece en mis brazos,
destruyendo.
Hace daño
si levantas la cabeza.
Entrégame sombra.

19

del ayer dormido


Describo
en una casa
medio oculta
una mecedora,
bebo en el grifo oxidado,
vomito paseando.
Rezo,
implico a la luz ausente
en la almohada
cubierta de arena conocida,
como la flor
entregada
a los dientes
de la imagen borrosa,
lanza de muerte
dormida,
astuta,
converge
en el pensamiento,
en el próximo fin.

20

créeme


Créeme,
si sigo ausente
es para dilatar
la vieja esperanza
y el gran misterio
y olvido.
Créeme,
ahora en cuclillas,
las adivinanzas,
los aciertos,
los otoños
que siegan fielmente
la piel
y el lazo.
Créeme,
en silencio,
la pared se junta
en el cabello blanco
soportando soledades.
Créeme,
si crees algo
o sueñas.

21

manteniendo


Son aves conocidas,
arriba,
en lo alto del metal,
cabeceo
soñando
en las lagar tardes,
Teresa,
la madera,
el ocre,
el otoño amarillo,
el árbol,
las voces ocultas;
Quiero que sigas escribiendo
las frases en mi frente,
aunque la sonrisa amarga
invada la razón.
Las hojas del tiempo
caen breves,
dormitan.
sostiene alta la vista
y el cuello.

22

perfecta figura


Hilvanas la línea profunda
escrita en el aire de un tiempo obsesivo.
El ovillo envuelve serpientes
atentas,
huidizas.
El rostro sigue lángido,
afligido en el mármol blanco
simulando ser el perfecto mensajero
que anuncia a gritos
cada uno de los breves fragmentos de polen
que envolverán tu figura reflejada,
serena
y libre,
tu forma esclava.
Abro muros
y veo las agujas cosidas en tus dedos.
Hilvano la línea en la figura perfecta,
Cercana
Y fría.
Observo el gran destello azul,
llorando.

23

el cielo


es
y eres
azul
cielo amplio

en el amargo adiós
no te olvido
la sonrisa

y la mano
abierta

escribo.